Elegir el suelo ideal para tu hogar puede marcar una gran diferencia tanto en estética como en funcionalidad. Entre las opciones más populares se encuentran la tarima flotante y los suelos de madera natural. Aunque ambos ofrecen acabados cálidos y elegantes, sus características técnicas y su comportamiento a largo plazo varían significativamente.
La tarima flotante está compuesta por varias capas prensadas, con una superior que imita o contiene madera natural, y se instala sin necesidad de pegarla al suelo. En cambio, la tarima de madera está fabricada íntegramente en madera maciza, lo que le otorga una gran autenticidad y durabilidad.
Mientras la tarima flotante destaca por su instalación rápida y económica, la madera natural ofrece un suelo exclusivo, único en vetas y tonos, que se puede lijar y renovar varias veces.
Este tipo de suelo es ideal para quienes buscan una solución versátil y fácil de instalar. Además, es más resistente a los cambios de humedad y temperatura, y ofrece una buena relación calidad-precio. En DecoArt trabajamos con suelos laminados de alta calidad que imitan la textura y apariencia de la madera real, combinando estética y funcionalidad.
Los suelos de madera maciza aportan una sensación única de calidez y nobleza. Son ideales para viviendas con decoración clásica o rústica y pueden durar décadas si se cuidan adecuadamente. También mejoran el aislamiento térmico y acústico del hogar de forma natural.
Para zonas de alto tránsito o ambientes más húmedos, como cocinas o entradas, la tarima flotante puede ser más adecuada. En estancias donde se busca un aspecto más refinado y duradero, la tarima de madera es la mejor opción.
La tarima flotante se instala mediante sistemas de clic, sin obras ni adhesivos. Su mantenimiento es sencillo y solo requiere limpieza con productos suaves. En cambio, los suelos de madera natural pueden necesitar tratamientos específicos y cuidados más constantes para conservar su belleza.
Aunque la inversión inicial en madera natural es mayor, su durabilidad compensa con el tiempo. La tarima flotante, por su parte, es más accesible y fácil de reemplazar en caso de daño.
En DecoArt apostamos también por opciones sostenibles como maderas certificadas y soluciones con bajo impacto ambiental. Tanto la tarima flotante como la madera natural pueden formar parte de un proyecto respetuoso con el entorno, si se eligen con criterio.